Toxina botulínica

La toxina botulínica es una proteína producida por la bacteria Clostridium botulinum. En grandes cantidades, puede ser venenosa. Sin embargo, solo se utilizan dosis pequeñas y débiles de toxina botulínica para reducir las arrugas faciales.

Cuando se inyecta, la toxina botulínica bloquea determinadas señales nerviosas que producen la contracción de los músculos. Los músculos se relajan, con lo cual se reducen las arrugas. Este efecto dura aproximadamente 6 meses.

Usos cosméticos:
-Arrugas faciales (cejas, frente, patas de gallo)
-Líneas de expresión
-Mejillas caídas
-Párpados caídos

Beneficios:
-Efectivo en reducir arrugas y líneas de expresión
-Mejora la apariencia y confianza
-Tratamiento rápido y mínimo dolor
-Resultados temporales

Relleno de imperfecciones – Relleno de labios – Ácido Hialurónico